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Accidente Isquémico Transitorio (AIT)

Guía completa: qué es, causas, síntomas y opciones de tratamiento recomendadas por especialistas certificados.

¿Qué es Accidente Isquémico Transitorio (AIT)?

Un Accidente Isquémico Transitorio (AIT), a menudo llamado "mini derrame", es un evento breve en el que el flujo sanguíneo al cerebro se interrumpe temporalmente. A diferencia de un derrame cerebral, los síntomas de un AIT generalmente desaparecen en minutos u horas, sin causar daño permanente al cerebro. Sin embargo, un AIT es una seria señal de advertencia de que usted tiene un mayor riesgo de sufrir un derrame cerebral en el futuro. Es crucial buscar atención médica inmediata si experimenta síntomas de un AIT.

Piensa en un AIT como una alerta roja. Indica que algo está bloqueando o estrechando una arteria que lleva sangre a tu cerebro. Ignorar esta advertencia podría significar que se produzca un derrame cerebral en el futuro cercano, que podría tener consecuencias graves y duraderas.

Síntomas de Accidente Isquémico Transitorio (AIT)

Los síntomas de un AIT son similares a los de un derrame cerebral, pero son temporales. Pueden incluir:


  • Entumecimiento o debilidad repentina en la cara, brazo o pierna, especialmente en un lado del cuerpo.

  • Dificultad repentina para hablar o entender el habla.

  • Pérdida repentina de la visión en uno o ambos ojos.

  • Mareos repentinos o pérdida del equilibrio.

  • Dolor de cabeza repentino y severo, sin causa conocida.

  • Confusión repentina.


Es importante recordar que estos síntomas aparecen de forma súbita y desaparecen en poco tiempo. No los ignores.

Causas de Accidente Isquémico Transitorio (AIT)

Un AIT es causado por una interrupción temporal del flujo sanguíneo al cerebro. Esto generalmente ocurre cuando un coágulo de sangre bloquea una arteria que irriga el cerebro. Este coágulo puede haberse formado en el corazón o en otra parte del cuerpo y viajado hasta el cerebro.

Los factores de riesgo para un AIT son similares a los de un derrame cerebral e incluyen presión arterial alta, colesterol alto, diabetes, tabaquismo, enfermedades cardíacas, obesidad y antecedentes familiares de derrame cerebral o AIT. El envejecimiento también aumenta el riesgo.

Diagnóstico

El diagnóstico de un AIT generalmente implica una evaluación neurológica completa, donde el médico revisará tus reflejos, fuerza, sensibilidad y equilibrio. Se pueden realizar estudios de imagen cerebral, como una tomografía computarizada (TC) o una resonancia magnética (RM), para descartar otras causas de los síntomas y para buscar evidencia de daño cerebral. También se pueden realizar estudios para evaluar el flujo sanguíneo al cerebro, como un ultrasonido Doppler carotídeo o una angiografía cerebral. Además, se pueden realizar análisis de sangre para verificar los niveles de colesterol y glucosa, así como para buscar otros factores de riesgo.

Tratamiento de Accidente Isquémico Transitorio (AIT)

El tratamiento para un AIT se centra en prevenir futuros eventos cerebrovasculares. Esto puede incluir medicamentos para diluir la sangre (anticoagulantes o antiagregantes plaquetarios), medicamentos para controlar la presión arterial alta, el colesterol alto y la diabetes. También se pueden recomendar cambios en el estilo de vida, como dejar de fumar, seguir una dieta saludable y hacer ejercicio regularmente. En algunos casos, puede ser necesaria una cirugía para limpiar las arterias carótidas, que son las principales arterias que irrigan el cerebro.

¿Qué especialista trata Accidente Isquémico Transitorio (AIT)?

El Neurólogo es el especialista indicado para diagnosticar y tratar Accidente Isquémico Transitorio (AIT). También pueden intervenir especialistas en Urología y Medicina Interna dependiendo de las causas subyacentes del AIT, por ejemplo, si hay problemas de presión arterial o enfermedades cardiacas que requieran atención.

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