Enciclopedia Médica
Artritis Bacteriana No Gonocócica
Guía completa: qué es, causas, síntomas y opciones de tratamiento recomendadas por especialistas certificados.
¿Qué es Artritis Bacteriana No Gonocócica?
La artritis bacteriana no gonocócica es una infección grave en una articulación, causada por bacterias distintas a la Neisseria gonorrhoeae (la bacteria que causa la gonorrea). Esta infección provoca inflamación, dolor intenso y puede dañar la articulación rápidamente si no se trata de forma oportuna. Generalmente, una bacteria, como el Staphylococcus aureus, viaja a través del torrente sanguíneo desde otra parte del cuerpo hasta la articulación.
Es importante diferenciarla de la artritis gonocócica, ya que el tratamiento y las posibles complicaciones pueden variar. La artritis bacteriana no gonocócica requiere atención médica inmediata para prevenir daños permanentes en la articulación y evitar la propagación de la infección.
Es importante diferenciarla de la artritis gonocócica, ya que el tratamiento y las posibles complicaciones pueden variar. La artritis bacteriana no gonocócica requiere atención médica inmediata para prevenir daños permanentes en la articulación y evitar la propagación de la infección.
Síntomas de Artritis Bacteriana No Gonocócica
Los síntomas de la artritis bacteriana no gonocócica suelen aparecer de forma repentina y pueden incluir:
- Dolor intenso en la articulación afectada
- Hinchazón y enrojecimiento alrededor de la articulación
- Calor en la articulación afectada
- Fiebre, escalofríos
- Dificultad para mover la articulación
- Sensibilidad al tacto en la articulación
Causas de Artritis Bacteriana No Gonocócica
La causa principal de la artritis bacteriana no gonocócica es la infección de una articulación por bacterias. Estas bacterias suelen llegar a la articulación a través del torrente sanguíneo desde otra infección en el cuerpo, como una infección en la piel, una neumonía o una infección urinaria. En algunos casos, la bacteria puede entrar directamente a la articulación a través de una herida, una inyección o una cirugía.
Existen algunos factores de riesgo que aumentan la probabilidad de desarrollar esta condición, tales como: edad avanzada, prótesis articulares, uso de drogas intravenosas, enfermedades crónicas como diabetes o artritis reumatoide, sistemas inmunitarios debilitados debido a enfermedades o medicamentos, y lesiones recientes en las articulaciones.
Existen algunos factores de riesgo que aumentan la probabilidad de desarrollar esta condición, tales como: edad avanzada, prótesis articulares, uso de drogas intravenosas, enfermedades crónicas como diabetes o artritis reumatoide, sistemas inmunitarios debilitados debido a enfermedades o medicamentos, y lesiones recientes en las articulaciones.
Diagnóstico
El diagnóstico de la artritis bacteriana no gonocócica generalmente involucra una combinación de:
- Examen físico: El médico examinará la articulación afectada para detectar signos de inflamación, dolor y limitación del movimiento.
- Análisis del líquido sinovial: Se extrae una muestra del líquido que rodea la articulación (líquido sinovial) con una aguja. Este líquido se analiza para identificar la presencia de bacterias y glóbulos blancos elevados, lo que sugiere una infección. El cultivo del líquido sinovial ayuda a identificar el tipo específico de bacteria causante de la infección.
- Análisis de sangre: Los análisis de sangre pueden mostrar un aumento en el recuento de glóbulos blancos y otros marcadores de inflamación, lo que sugiere una infección en el cuerpo.
- Estudios de imagen: Radiografías, resonancias magnéticas (RM) o tomografías computarizadas (TC) pueden ayudar a evaluar el daño en la articulación y descartar otras posibles causas del dolor articular.
Tratamiento de Artritis Bacteriana No Gonocócica
El tratamiento de la artritis bacteriana no gonocócica generalmente incluye:
- Antibióticos: Los antibióticos intravenosos son la piedra angular del tratamiento para eliminar la infección bacteriana. El tipo de antibiótico dependerá del tipo de bacteria identificada en el líquido sinovial. Posteriormente, se pueden administrar antibióticos orales.
- Drenaje de la articulación: La articulación infectada debe drenarse para eliminar el líquido infectado y reducir la presión. Esto se puede hacer mediante aspiración con aguja repetida o mediante cirugía.
- Reposo y fisioterapia: El reposo de la articulación afectada es importante para permitir que sane. La fisioterapia puede ayudar a restaurar la función articular y la fuerza una vez que la infección esté controlada.
- Cirugía: En algunos casos, puede ser necesaria una cirugía para limpiar la articulación infectada o para reparar el daño articular. Esto puede incluir artroscopia o, en casos graves, reemplazo de la articulación.
¿Qué especialista trata Artritis Bacteriana No Gonocócica?
El Reumatólogo es el especialista indicado para diagnosticar y tratar Artritis Bacteriana No Gonocócica. También pueden intervenir especialistas en Traumatología y Ortopedia dependiendo del caso, especialmente si se requiere intervención quirúrgica o si hay daño estructural significativo en la articulación.
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