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Artritis Tuberculosa

Guía completa: qué es, causas, síntomas y opciones de tratamiento recomendadas por especialistas certificados.

¿Qué es Artritis Tuberculosa?

La artritis tuberculosa es una forma de artritis infecciosa causada por la bacteria *Mycobacterium tuberculosis*, la misma bacteria que causa la tuberculosis (TB). A diferencia de la tuberculosis pulmonar, que afecta principalmente los pulmones, la artritis tuberculosa se presenta cuando la infección se disemina a las articulaciones. Aunque puede afectar a cualquier articulación, es más común en las articulaciones grandes como la cadera, la rodilla y la columna vertebral.

La artritis tuberculosa es una condición seria que, si no se trata adecuadamente, puede llevar a daño articular permanente, deformidad y discapacidad. Es importante un diagnóstico temprano y un tratamiento oportuno para prevenir estas complicaciones.

Síntomas de Artritis Tuberculosa

Los síntomas de la artritis tuberculosa pueden desarrollarse lentamente y pueden ser sutiles al principio. Algunos de los síntomas más comunes incluyen:

  • Dolor en la articulación afectada, que puede ser constante o intermitente

  • Inflamación y enrojecimiento alrededor de la articulación

  • Rigidez, especialmente por la mañana o después de un período de inactividad

  • Limitación del movimiento en la articulación afectada

  • Fiebre baja

  • Sudores nocturnos

  • Pérdida de peso inexplicable

  • Fatiga

Causas de Artritis Tuberculosa

La artritis tuberculosa es causada por la bacteria *Mycobacterium tuberculosis*. Generalmente, la infección llega a la articulación a través del torrente sanguíneo desde otro sitio de infección en el cuerpo, más comúnmente los pulmones (después de una infección por tuberculosis pulmonar). En algunos casos, la infección puede llegar a la articulación directamente por contacto, por ejemplo, después de una cirugía o una inyección.

Si bien cualquier persona puede desarrollar artritis tuberculosa, las personas con un sistema inmunitario debilitado, como aquellos con VIH/SIDA, diabetes, enfermedades renales crónicas, o que están recibiendo tratamiento inmunosupresor, tienen un mayor riesgo. También, las personas que han estado expuestas a la tuberculosis o que viven en áreas donde la tuberculosis es común tienen un mayor riesgo de desarrollar la enfermedad.

Diagnóstico

El diagnóstico de la artritis tuberculosa puede ser un desafío debido a que los síntomas pueden ser similares a los de otras formas de artritis. El proceso de diagnóstico generalmente incluye:

* **Examen físico:** El médico examinará la articulación afectada y buscará signos de inflamación, dolor y limitación del movimiento.
* **Análisis de sangre:** Los análisis de sangre pueden ayudar a detectar la presencia de infección y evaluar la función del sistema inmunitario.
* **Radiografías:** Las radiografías de la articulación afectada pueden mostrar signos de daño articular.
* **Cultivo del líquido sinovial:** Se extrae líquido de la articulación afectada (líquido sinovial) y se envía al laboratorio para detectar la presencia de la bacteria *Mycobacterium tuberculosis*.
* **Biopsia sinovial:** En algunos casos, se puede tomar una muestra de tejido de la membrana sinovial (revestimiento de la articulación) para su análisis.
* **Prueba de tuberculina (PPD) o prueba IGRA:** Para determinar si la persona ha estado expuesta a la tuberculosis.

Tratamiento de Artritis Tuberculosa

El tratamiento de la artritis tuberculosa generalmente involucra una combinación de medicamentos antituberculosos y, en algunos casos, drenaje o cirugía de la articulación afectada. Los medicamentos antituberculosos se toman durante un período prolongado, generalmente de 6 a 12 meses, para erradicar la infección. Es crucial seguir el régimen de medicamentos al pie de la letra para evitar la resistencia a los medicamentos.

En algunos casos, puede ser necesario el drenaje del líquido articular para aliviar la presión y la inflamación. La cirugía puede ser necesaria para reparar el daño articular o para extirpar el tejido infectado. La fisioterapia también puede ser útil para mejorar la función articular y reducir el dolor. El reposo y la protección de la articulación afectada también son importantes durante el tratamiento.

¿Qué especialista trata Artritis Tuberculosa?

El Reumatólogo es el especialista indicado para diagnosticar y tratar la Artritis Tuberculosa, ya que se especializa en enfermedades de las articulaciones y del sistema musculoesquelético. También pueden intervenir especialistas en Medicina Interna, especialmente para el manejo general de la tuberculosis y sus complicaciones sistémicas.

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