Enciclopedia Médica

Deshidratación

Guía completa: qué es, causas, síntomas y opciones de tratamiento recomendadas por especialistas certificados.

¿Qué es Deshidratación?

La deshidratación ocurre cuando el cuerpo pierde más líquidos de los que ingiere. Esencialmente, significa que no tienes suficiente agua y otros fluidos para que tu cuerpo funcione correctamente. Esto puede afectar a personas de todas las edades, pero es especialmente preocupante en bebés y niños pequeños, ya que sus cuerpos son más pequeños y pierden líquidos más rápidamente.

La deshidratación puede variar desde leve hasta grave, y la gravedad depende de la cantidad de líquido perdido y la rapidez con que se reemplaza. Es importante reconocer los síntomas de la deshidratación y tomar medidas rápidas para rehidratarse.

Síntomas de Deshidratación

Los síntomas de la deshidratación pueden variar según la edad y la gravedad de la pérdida de líquidos. Algunos de los síntomas más comunes incluyen:
  • Sed excesiva
  • Boca y piel secas
  • Orina de color amarillo oscuro y en menor cantidad de lo habitual
  • Mareos o aturdimiento
  • Fatiga o cansancio
  • Dolor de cabeza
  • Estreñimiento
  • En bebés y niños pequeños: llanto sin lágrimas, pañales secos durante varias horas, fontanela hundida (el punto blando en la cabeza)

Causas de Deshidratación

La deshidratación puede ser causada por una variedad de factores, incluyendo:

* **Enfermedades:** La diarrea y el vómito son causas comunes de deshidratación, especialmente en niños. La fiebre también puede contribuir a la pérdida de líquidos.
* **Sudoración excesiva:** La actividad física intensa, especialmente en climas cálidos, puede provocar una pérdida significativa de líquidos a través del sudor.
* **Ingesta insuficiente de líquidos:** No beber suficiente agua o líquidos, especialmente cuando se está enfermo o se realiza actividad física, puede provocar deshidratación.
* **Medicamentos:** Algunos medicamentos, como los diuréticos, pueden aumentar la pérdida de líquidos a través de la orina.

Los bebés, los niños pequeños y los ancianos son más susceptibles a la deshidratación debido a diversos factores, como su menor peso corporal, su mayor tasa metabólica y su menor capacidad para regular la temperatura corporal.

Diagnóstico

El diagnóstico de deshidratación generalmente se basa en un examen físico y en la evaluación de los síntomas. El médico puede preguntar sobre la cantidad de líquidos que ha estado ingiriendo, la frecuencia de la orina y si ha tenido diarrea o vómito. También puede medir la presión arterial y la frecuencia cardíaca. En algunos casos, puede ser necesario realizar análisis de sangre y orina para evaluar los niveles de electrolitos y la función renal. Estos análisis ayudan a determinar la gravedad de la deshidratación y guiar el tratamiento.

Tratamiento de Deshidratación

El tratamiento para la deshidratación depende de la gravedad de la condición. En casos leves, la rehidratación oral es suficiente. Esto implica beber líquidos claros como agua, soluciones de rehidratación oral (como sueros orales) o jugos diluidos. En casos más graves, puede ser necesaria la administración de líquidos por vía intravenosa (IV) en un hospital. Los líquidos IV proporcionan una hidratación rápida y también pueden ayudar a corregir los desequilibrios electrolíticos. En niños, es fundamental seguir las recomendaciones del pediatra en cuanto al tipo y cantidad de líquidos a administrar. En algunos casos, si la deshidratación es causada por una enfermedad subyacente, también se tratará esa condición.

¿Qué especialista trata Deshidratación?

El Pediatra es el especialista indicado para diagnosticar y tratar la deshidratación, especialmente en bebés y niños. Ellos tienen la experiencia y el conocimiento necesarios para evaluar la gravedad de la deshidratación, identificar la causa subyacente y recomendar el tratamiento adecuado para asegurar una recuperación rápida y segura para tu hijo.

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